En un hecho judicial de alto impacto, la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia emitió sentido de fallo condenatorio contra el general en retiro Rodolfo Palomino López, quien ocupó la dirección de la Policía Nacional entre 2013 y 2016. El alto oficial fue hallado responsable del delito de tráfico de influencias de servidor público, luego de que se comprobara que utilizó su cargo y autoridad para intervenir de forma indebida en un proceso penal.
La investigación, adelantada por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia, determinó que el 8 de febrero de 2014, Palomino acudió personalmente a la residencia de una fiscal y, durante una reunión que se prolongó por 47 minutos, solicitó suspender un procedimiento de captura contra una persona indiciada en ese momento por concierto para delinquir, lavado de activos y desplazamiento forzado.
De acuerdo con el fallo, el exdirector de la Policía aprovechó su investidura y rango jerárquico para ejercer presión sobre la funcionaria judicial, buscando favorecer a un tercero sin justificación legal alguna. Este comportamiento, concluyó la Corte, constituye un uso indebido del cargo y de la autoridad conferida por el Estado.
Aunque la culpabilidad fue declarada, el general en retiro continuará en libertad mientras se profiere la sentencia definitiva, en la que se definirá la pena que deberá cumplir. La figura de “sentido de fallo condenatorio” implica que la Corte ya determinó su responsabilidad penal, quedando pendiente la individualización de la sanción.
Este caso se suma a una serie de decisiones recientes que involucran a altos exfuncionarios de la Fuerza Pública en procesos judiciales, lo que reaviva el debate sobre los límites de la autoridad y la responsabilidad en el ejercicio del poder.